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“Subprime”:
explicaciones de una crisis
1. ¿Que es el
“subprime”?
Los créditos “subprime”
son préstamos inmobiliarios concedidos a hogares americanos a
las rentas modestas. Si las mensualidades de reembolso se
reducen los primeros años, estos préstamos están conformes a
tipos de interés variables y un elevado nivel. Estas
condiciones de concesión hacen pesar un riesgo de solvencia
sobre estos hogares. Debido a la fragilidad de su situación
financiera, éstos pueden en efecto encontrarse en situación ya
de no poder hacer frente a plazos de reembolso de su crédito
inmobiliario. El "Center for Responsible Lending"
calcula en el 20% la proporción, en los Estados Unidos, de
prestatarios “subprime” que podrían perder su alojamiento.
En 2006, los créditos “subprime” representaron un 24% de
los nuevos créditos inmobiliarios concedidos a los Estados
Unidos. A finales de año, su saldo pendiente alcanzaba cerca de
un 13% del total de los créditos hipotecarios en los Estados
Unidos (10.200 mil millones de dólares), contra un 8,5% en
2001.
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2.
Los mecanismos de la crisis
La subida de los
tipos de interés directores de la Reserva federal (FED)
implicó la de los tipos de los créditos inmobiliarios en el
otro lado del Atlántico. En efecto, enfrentadas a un coste del
dinero más elevado para financiar sus necesidades, los bancos
reflejaron estas condiciones más severas sobre su clientela.
En paralelo, el drenaje de la demanda de bienes inmuebles obtuvo
los precios de estos últimos hacia abajo, implicando al mismo
tiempo una disminución “del efecto riqueza” de los hogares
- el valor sus apartamentos y casas que bajaban, su riqueza
potencial en efecto se redujo. La conjunción de estas dos
evoluciones desfavorables condujo a una subida de las faltas de
pago o incluso, en algunos casos, de las situaciones de
insolvencia de hogares. La imposibilidad de reembolsar sus
préstamos en la cual se encuentran estos hogares pesa sobre
entidades de crédito especializadas como New Century, número
dos del “subprime” americano.
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3.
El conjunto de la esfera financiera ganada por la desconfianza
Estos fallos
implicaron reacciones en cadena en los mercados. La correa de
transmisión: los vehículos de titulización. Sofisticada
técnica financiera, la titulización consiste en transferir
activos o riesgos de crédito correspondientes bajo una forma
estructurada a inversores terceros. Da lugar a una emisión de
títulos en los mercados de capitales, adosados a los activos
subyacentes (créditos hipotecarios, por ejemplo) y agrupados
por “tramos”. Algunos de estos tramos incluían créditos
afectados por fallos o defectos de pago de hogares. Los
inversores entonces se retiraron de estos productos que daban
por demasiado aventurados. Consecuencia: algunos fondos ya no
pudieron numerarse. La ausencia de demanda para algunos títulos
contenidos en estos fondos en efecto impidió calcular el valor
de mercado de éstos - el valor de mercado que resultaba de la
confrontación de la oferta y la demanda. En traducción, esto
quiere decir que el titulo no vale nada.
Los operadores tienen comportamientos a menudo seguidores y la
información circula muy rápidamente en los mercados. La
desconfianza frente a los productos de titulización se propagó
a otros segmentos de mercado, en particular, el del “comercial
paper” - títulos de crédito negociables emitidos por las
empresas en el mercado monetario a corto plazo -, que
representan enormes importes. Los inversores que no tenían ya
confianza en estos activos, se retiraron - para prorrogarse
sobre instrumentos que juzgaban más seguros. Consecuencia: esta
caída de la demanda implicó un drenaje de la liquidez en los
mercados.
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4.
Los bancos centrales al socorro
Ante este
déficit de liquidez, los bancos centrales decidieron intervenir
para romper un espiral de presión de los mercados y
proporcionar a las entidades bancarias y financieras los fondos
necesarios para sus actividades. Concretamente, inyectaron en
masa liquidez en el circuito monetario. Durante la única
primera semana de agosto, por ejemplo, los institutos de
emisión americanos, europeos y asiáticos así realizaron
acciones concertadas a las cuales proporcionaron más de 330
miles de millones de dólares en los mercados.
El análisis de Christian de Boissieu, profesor de las
Universidades y el Presidente del Consejo de análisis
económico:
Además de estas inyecciones de liquidez, los bancos centrales
actuaron mediante sus tipos de interés directores. El 18 de
septiembre de 2007, la FED dio una gran señal reduciendo de una
mitad el nivel del tipo de objetivo de los “FED funds”, su
principal tipo de interés director. Este porcentaje - que los
bancos americanos aplican en sus intercambios entre ellas para
pedir prestados “FED funds” - se fijó en 4,75%. Su
homólogo europeo demostró también pragmatismo en la materia.
Mientras que se perfilaba un estrechamiento de la política
monetaria en la zona euro, el Banco Central Europeo (BCE), ante
las turbulencias de los mercados, optó por el statu quo en
septiembre.
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5.
La economía real afectada a su vez
El impacto
negativo de la crisis del “subprime” en los bancos no deja
lugar a duda, ni en los Estados Unidos, ni, en menores
proporciones, en los otros países desarrollados.
Pero el sector financiero no es el solo que sufre de las
sacudidas financieras. Se afecta a su vez la economía real.
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