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La
Historia del FOREX
El
Patrón Oro y el Convenio de Bretton Woods
El
Convenio de Bretton Woods, establecido en 1944, tenía como
objetivo instalar una estabilidad monetaria internacional al
evitar la fuga de dinero entre naciones, y restringir la
especulación en las monedas del mundo. Antes del Convenio, el
patrón cambio oro, que prevaleció entre 1876 y la Primera
Guerra Mundial, dominaba el sistema económico internacional.
Bajo
el sistema cambio oro, las monedas ganaban una nueva fase de
estabilidad dado que estaban respaldadas por el precio del oro.
Esto abolía la antiquísima práctica utilizada por reyes y
gobernantes de rebajar arbitrariamente el valor del dinero y
provocar inflación.
Pero
al patrón cambio oro a pesar de sus bondades tenía
debilidades. A medida que una economía se fortalecía, ésta
importaba demasiados servicios y productos del exterior hasta
agotar sus reservas de oro requeridas para respaldar su dinero.
Como resultado, la masa monetaria se reducía, las tasas de
interés se elevaban y la actividad económica disminuía al
punto de llegar a la recesión. A la larga, los precios de las
mercaderías habían llegado a su punto más bajo, siendo
atractivos para otras naciones, que se precipitaban a comprar en
forma desmedida, lo que inyectaba a la economía con oro hasta
que ésta aumentara su masa monetaria, bajara las tasas de
interés y se volviera a crear riqueza en la economía. Estos
patrones oscilantes de auges y caídas prevalecieron durante el
período del patrón oro hasta que el inicio de la Primera
Guerra Mundial interrumpió los flujos de comercio y el libre
movimiento del oro.
Luego
de las Guerras, se celebró el Convenio de Bretton Woods, en el
cual los países participantes acordaron intentar y mantener el
valor de sus monedas con un margen estrecho en comparación con
el dólar, y una tasa de oro correspondiente, según fuera
necesaria. Se les prohibió a los países devaluar sus monedas
en beneficio de su comercio y sólo se les permitió hacerlo en
el caso de devaluaciones de menos del 10%.
En
la década del 50, el volumen del comercio internacional en
constante expansión produjo movimientos masivos de capital
generados por la reconstrucción posterior a la guerra, lo que
desestabilizó los tipos de cambio como se los había
establecido en Bretton Woods.
El
Convenio fue finalmente abandonado en 1971 y el dólar
estadounidense ya no sería convertible en oro. Para el año
1973, las monedas de las naciones industrializadas más
importantes comenzaron a flotar con más libertad, controladas
principalmente por las fuerzas de la oferta y la demanda que
actuaban en el mercado cambiario. Los precios se fijaban
diariamente a un tipo de cambio libre, con un aumento de los
volúmenes, la velocidad y la volatilidad de los mismos durante
la década del 70, dando lugar a los nuevos instrumentos
financieros, la desregulación del mercado y la liberalización
del comercio.
En
la década del 80, la circulación de capital a través de las
fronteras se aceleró con la llegada de las computadoras y la
tecnología, extendiendo la continuidad del mercado a través de
las zonas horarias de Asia, Europa y América. Las transacciones
en divisas se dispararon desde alrededor de U$70 mil millones
por día a mediados de los 80, a más de $2,5 trillones diarios,
dos décadas más tarde.
El
mercado Forex había sido por mucho tiempo restringido para
grandes inversionistas e instituciones financieras. El
privilegio de transar monedas estaba reservado a grandes bancos
y algunos muy pocos profesionales de las inversiones. Famoso es
el caso de George Soros, al ganar casi un billón de dólares
americanos en unos pocos dias de operaciones en Libras
Británicas (GBP).
Anteriormente,
el único medio que tenían los inversionistas individuales para
acceder al mercado cambiario era a través de bancos, que
operaban con grandes cantidades de monedas con fines comerciales
y de inversión. El volumen operado ha aumentado rápidamente
con el tiempo, en especial después de que se permitió que los
tipos de cambio flotaran libremente en 1971. La combinación de
un margen bajo y un alto apalancamiento ha cambiado el modo en
que opera el mercado de monedas interbancario. Se ha logrado
abrir las puertas a los inversionistas minoristas democratizando
el mercado cambiario, brindándoles las herramientas y los
servicios profesionales necesarios para operar en forma efectiva
en un ambiente independiente.
Ahora
exactamente el mismo mercado está ahora disponible para
cualquier inversionista individuales y para instituciones no tan
grandes. Hoy la INTERNET y los brokers
“on line” han revolucionado todo el
ambiente a partir de 1995, y han abierto las puertas del mercado
global de monedas para todos los que quieran participar en el.
La posibilidad de recibir noticias, cotizaciones y otra
información necesaria a través de la red, permite a cualquier
persona estar en condiciones de participar a este mercado.
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